El arte de la atención: por qué deberíamos rebajar el ritmo

¿Cuándo fue la última vez que te tomaste tu tiempo para hacer las cosas? ¿Que dejaste el teléfono en casa y te pasaste una tarde entera contigo mismo, prestando atención a lo que te rodea? ​¿Estás siempre pegado a tus dispositivos, tu agenda, o a las millones de cosas de tu alrededor que reclaman tu tiempo? ¿El trabajo ha acabado invadiendo tu vida personal? Tony Crabbe, psicólogo empresarial y autor de Busy, nos habla de la atención y por qué es tan necesaria en un mundo tan ajetreado como el actual.

 

¿Cómo crees que la sociedad ha llegado al punto en el que nos encontramos, siempre ocupados?

 

El sistema operativo central que subyace a la manera en que hacemos las cosas es el tiempo. Es así desde la Revolución Industrial, cuando aparecieron las máquinas y de repente necesitamos coordinar cantidades ingentes e inéditas de personas para que la maquinaria industrial funcionara. De esa manera empezó la «relojización» del trabajo.

 

Lo gracioso es que, el tiempo solo muestra la cantidad de manos que tienes trabajando en un momento dado. Lo que importa es el nivel de dedicación que tienen esas personas, la capacidad de pensar y centrarse frente a simplemente estar presentes. De hecho, todos los problemas a los que nos enfrentamos, los desafíos de la era digital relacionados con la transformación, adaptación y exploración requieren una gran cantidad de atención. El tiempo es solo parcialmente relevante.

 

TONY CRABBE PHOTO BY DRIES LUYTEN

¿Por qué crees que es así?

 

Son muchos factores. Por ejemplo, desde el punto de vista del tiempo, una unidad de tiempo entre las 9:00 y las 10:00 tiene el mismo valor que entre las 15:00 y las 16:00. Pero, sin embargo, si te sometieras a una operación entre las 15:00 y las 16:00 sería tres veces más probable que murieras por una dosis letal de anestesia que entre las 9:00 y las 10:00. Y esto se aplica en todos los sectores, no solo el médico.

 

¿Qué es lo que de verdad importa?

 

Es difícil centrarse en el tiempo, así que yo prefiero centrarme en la atención. La atención tiene tres elementos fundamentales. Lo primero es dirigirla a las cosas adecuadas. Lo segundo es la profundidad de la atención, la calidad de la concentración y la calidad de la atención que prestamos a lo que la otra persona está diciendo. Y lo tercero es la duración, durante cuánto tiempo nos centramos en un tema. Podemos estar muy concentrados pero si no paramos de cambiar de tema, no podremos hacer demasiados progresos.

 

Hay otros elementos importantes, especialmente la recuperación y la capacidad para refrescar la atención. Está demostrado que cuando las personas están de guardia o mirando los mensajes de la oficina por la noche, el nivel de la hormona del estrés, el cortisol, es casi tan alto como cuando estamos en la oficina. Los investigadores se están preguntando desde una perspectiva psicológica si el tiempo en casa cuando aún estás pegado al móvil debería contar como tiempo de ocio, porque la realidad es que no ofrece los beneficios del tiempo de descanso.

 

¿Qué deberíamos hacer para recuperarnos correctamente?

 

La separación digital es el primer paso: alejarnos de los dispositivos. Hay un componente físico: ejercicio, horas de sueño y alimentación. Luego está el dedicar tiempo a las cosas y las personas que te rodean. Y por último, las emociones. Las emociones son la conexión con la gente que importa.

 

Mihaly Csikszentmihalyi ha escrito un ensayo extraordinario llamado Flow, que hace referencia al estado psicológico óptimo donde nos sumergimos por completo en una tarea. Podríamos llamarlo un estado de felicidad profunda. En psicología deportiva lo llaman «la zona». Es mucho más probable que lo experimentemos en el trabajo que en casa. Y en parte se debe a que en el trabajo tenemos objetivos, desafíos, que nos empujan a dar más de nosotros y nos presionan para tener un buen rendimiento.

 

Pero en casa, muchos nos limitamos a poner la TV o meternos en las redes sociales. Aquí, el estado psicológico es el de una leve depresión. Hay estudios muy interesantes que realizaron un seguimiento de varios científicos a lo largo de unos 20 años. Estudiaron sus aficiones e intereses y se han dado cuenta de que son lo que marca la diferencia entre los científicos que ganan premios Nobel y los que no tienen un buen rendimiento. La gente a la que le apasionaba algo de verdad tiene más éxito. Además, la escalada de montaña, por algún motivo, resulta ser muy popular entre los que tienen un rendimiento extraordinario. Sabemos que las personas con aficiones que requieren mucha dedicación se cansan menos en el trabajo.

 

Volviendo al tema de la atención, ¿adónde crees que nos dirigimos en el futuro?

 

Creo que un cambio fundamental será que las empresas cada vez darán más importancia a la atención. Empezarán a plantearse qué hacer sobre el tema. Creo que al final se convertirá en un punto importante. Cómo gestionar la atención, cómo conseguir concentrarse. Cuáles son algunos de los factores más importantes.

 

El primer paso es darse cuenta de que la atención importa. Lo siguiente será la manera en que pensamos en la atención desde una perspectiva humana más completa.

 

¿Y adónde estás dirigiendo tu atención?

 

Están sucediendo cosas interesantes. A lo largo de los años he hablado con muchas personas sobre ello. He visto a gente pasarlo mal y he visto cómo mi libro les ha ayudado a mejorar y cambiar. Me he dado cuenta de que es a lo que quiero dedicar mi vida y mi esfuerzo.

 

Esta entrevista se ha editado por motivos de claridad y brevedad.

 

Biografía del autor:

Tony Crabbe es psicólogo empresarial y reparte su tiempo entre la escritura y la asesoría con algunas de las empresas más importantes del mundo. Como psicólogo, se centra en la manera en que las personas piensan, sienten y se comportan en el trabajo. Apuesta por hacer las cosas de manera distinta, tanto con líderes como con equipos y organizaciones. Se centra en lograr cambios duraderos en el comportamiento mediante estrategias originales para la resolución de problemas.