Sal de tu modo trabajo y adéntrate en el modo relax

Sabemos que has estado soñando despierto sobre este momento durante meses, pero ahora que ya casi ha llegado, de repente se te viene el mundo encima. ¿Seguro que eres capaz de abandonar tu escritorio, desconectar totalmente y entrar en modo de vacaciones? Con estos sencillos pasos, conseguirás acercarte mucho más a tus vacaciones.

 

Olvídate del reloj

¿Estás disponible 24 horas al día, 7 días a la semana? Estamos convencidos que no debe ser algo deseable durante tus días de playa. Tenemos tan interiorizado el hecho de ir comprobando los diversos dispositivos electrónicos, que resulta complicado parar esa obsesión. Es por eso que te sugerimos que unas pocas semanas antes de salir de vacaciones, empieces a desconectar fuera del horario de trabajo cuando apagues tu teléfono u ordenador de trabajo… simplemente ponte en “modo no disponible”. Es posible que tengas algunos mensajes de más esperando a la mañana siguiente, pero comprobarás que esos emails seguro no eran tan urgentes.

 

Convence a tu BFF del trabajo de que te dé el toque si entras en una espiral de estrés

Lo más probable es que, a medida que se acerquen tus vacaciones, vayan apareciendo en tu cabeza más emergencias en potencia. En lugar de recorrer todos los escenarios posibles del caos, pídele a tu persona de confianza del trabajo que sea una tabla de resonancia. Pídele que cuando empieces a perder el control, te recuerde que no pasará nada grave, que seguro que el edificio no se quemará mientras no estés, para poder centrarte mejor en las increíbles semanas de relax que tienes por delante.

 

Sorprende a los sentidos con algo excepcional

Hay ciertas actividades que no realizamos durante las semanas de trabajo y que pueden formar parte de nuestro día a día mientras estamos de vacaciones. Cuando tus niveles de estrés aumenten, es una buena idea dejarse llevar por la diversión mientras todavía estés en casa: disfruta de una relajada y deliciosa cena en una terraza, por ejemplo. Y ya que estamos... ¡qué caray! disfruta del postre más goloso. Incluso, darte una larga ducha con una espuma perfumada que te recuerde el aroma de las islas puede dar placer a tus sentidos y ayudarte a salir de tu “modo trabajo”. No es complicado: solo tiene que relajarte.

Recuerda que estas vacaciones son una recompensa al duro trabajo de todo el año. Puede que te sientas abrumada por dejar tus rutinas diarias de trabajo por un tiempo, pero si tomas estos consejos en cuenta, notarás que como empieza a encenderse el chip de las vacaciones. Así que ya puedes empezar a practicar cómo relajarte, ¡y disfrutar de tus vacaciones aún más!