Risotto rosa de remolacha con queso de cabra batido, avellanas cítricas y hierbas aromáticas
Este risotto de remolacha rosada es uno de esos platos que te apetece incluir en el menú solo por lo bonito que queda, pero que acabas preparando una y otra vez por lo rico que está. Arroz cremoso, remolacha asada dulce, queso de cabra batido y avellanas tostadas con ralladura de naranja y hierbas aromáticas frescas: un sabor reconfortante y pura elegancia.
De Suzanne van der Staaij | 14 de septiembre de 2026 | 3 minutos de lectura
Con el cambio de estación, apetece comer platos como este, cálidos, cremosos y reconfortantes, con un inesperado toque rosado que convierte cualquier cena entre semana en una ocasión especial. Remover el risotto también te da la oportunidad de meditar y desconectar. Te invita a bajar el ritmo, a concentrarte y a estar presente en la cocina, en ese preciso momento. Es una manera sencilla de adentrarse con calma en la nueva temporada.
El queso de cabra batido aporta un contraste suave y ligeramente ácido con el dulzor terroso de la remolacha. Las avellanas tostadas aportan un toque crujiente y dorado y un agradable sabor tostado, mientras que la ralladura de naranja, el tomillo y la salvia dan frescor cítrico y ese aroma cálido de la comida recién hecha, lo que aporta al plato un acabado complejo, equilibrado y sofisticado.
Lo suficientemente elegante para una cena y a la vez lo suficientemente informal para un martes cualquiera. Lo tomes cuando lo tomes, es el tipo de plato que triunfa siempre.
Ingredientes (para 2 personas):
200 g de arroz arborio para risotto
750 ml de caldo de verduras
75 ml de vino blanco seco
2 remolachas crudas
2,5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 chalota
100 g de queso de cabra suave
1 cucharadita de miel
1 cucharada de leche o nata de montar
40 g de avellanas crudas
2 ramitas de tomillo fresco
2 ramitas de salvia fresca
40 g de queso parmesano rallado
1 cucharada de mantequilla sin sal
La ralladura de 1 naranja
Sal marina y pimienta negra
Flores comestibles para decorar
También necesitarás papel de aluminio
Preparación:
- 1.
Precalienta el horno a 200 °C. Envuelve las remolachas en papel aluminio. Ásalas durante 60 minutos hasta que estén tiernas.
- 2.
Deja enfriar ligeramente las remolachas, pélalas y luego tritúralas hasta obtener un puré suave. Opcional: añade un chorrito de nata para obtener un sabor más intenso.
- 3.
Mezcla el queso de cabra con la leche o la nata de montar, la miel y una cucharada de aceite de oliva virgen extra hasta obtener una mezcla suave y ligera. Resérvalo.
- 4.
Calienta el aceite de oliva que queda en una sartén grande. Pela y pica bien la chalota. Échala en la sartén y cocínala durante unos minutos.
- 5.
Añade el arroz y cocínalo durante 1-2 minutos hasta que esté ligeramente translúcido. Echa el vino blanco y déjalo reducir.
- 6.
Añade el caldo caliente poco a poco, removiendo con frecuencia. Después de unos 15 minutos, echa el puré de remolacha y sigue removiendo.
- 7.
Continúa cocinándolo hasta que el arroz esté tierno pero todavía un poco crujiente (18 o 20 minutos en total).
- 8.
Incorpora la mantequilla y el queso parmesano. Sazona al gusto.
- 9.
Mientras, pica las avellanas y las hojas de salvia y tomillo. Ralla bien la cáscara de la naranja (sin llegar a la parte blanca).
- 10.
Calienta el aceite de oliva que queda en una sartén y tuesta las avellanas, el tomillo, la salvia y la ralladura de naranja con un poco de sal hasta que las avellanas adquieran un color marrón dorado.
- 11.
Para servir, coloca el risotto en boles con una cuchara. Añade en cucharadas el queso de cabra batido. Echa por encima las avellanas y las hierbas. Termina con un chorrito de aceite de oliva. Añade flores comestibles para darle un toque festivo.
