Bienestar azul
En octubre llegan las ganas de comer de cuchara. Este puré de calabaza es muy cremoso, con un toque cálido de especias y profundamente reconfortante, el tipo de plato que necesitas cuando se hace de noche enseguida. Las semillas de calabaza especiadas son el toque final perfecto.
De Suzanne van der Staaij | 14 de septiembre de 2026 | 2 minutos de lectura
No hay nada más otoñal que un puré de calabaza, con ese color naranja dorado que representa lo mejor de la temporada. Y esta versión se va a convertir en tu favorita. El jengibre, el comino, el cilantro, la cúrcuma, el pimentón ahumado y la canela se combinan para crear capa tras capa de calidez, con una profundidad de sabor que aporta un toque terroso, aromático y sutilmente estimulante, en lugar de ser simplemente reconfortante. También es ideal para una cocción más lenta, para quedarse un momento junto al fuego y disfrutar mientras las especias liberan todo su sabor.
La calabaza moscada aporta un dulzor suave y natural que las especias terrosas y el picante del chile mantienen perfectamente bajo control, con el equilibrio ideal entre dulce y salado y muy fácil de digerir. La leche de coco le aporta suavidad e intensidad, y juntos crean un plato que resulta muy nutritivo y con cero complicaciones. Una opción perfecta para almorzar, cenar entre semana o como entrante cuando tienes invitados. No te olvides de las semillas: su textura crujiente y su toque picante transforman cada cucharada y redondean el plato a la perfección. Se conservan bien en un frasco, así que prepara el doble de cantidad: no te arrepentirás.
Ingredientes (para 4 personas):
1 calabaza moscada grande
1 cebolla amarilla
2 dientes de ajo
3 cm de jengibre fresco
500 ml de caldo de verduras
200 ml de leche de coco
1 cucharada de comino molido
1 cucharada de cilantro molido
1 cucharada de cúrcuma en polvo
1 cucharada de pimentón ahumado
1 cucharadita de escamas de guindilla
1 rama de canela
4 ramitas de cilantro fresco
2 cucharadas de aceite de oliva
Sal marina y pimienta negra
Para las semillas especiadas:
4 cucharadas de semillas de calabaza
1 cucharada de cilantro molido
1 cucharada de comino molido
1 cucharada de jengibre en polvo
1 cucharada de pimentón ahumado
1 cucharadita de escamas de guindilla
1 cucharadita de tomillo seco
1 cucharadita de miel o azúcar moreno
1 cucharadita de aceite de oliva
Sal marina y pimienta negra
Preparación
- 1.
Pela la calabaza, retira las semillas y córtala en cubos. Pela el jengibre fresco, la cebolla y el ajo y pícalos.
- 2.
Calienta el aceite de oliva en una olla grande. Sofríe la cebolla y el jengibre durante unos 5 minutos, hasta que estén blandos. Añade el ajo y cocínalo ligeramente.
- 3.
Añade el cilantro molido, el comino, la cúrcuma, el pimentón ahumado y las escamas de guindilla. Cocina durante 1-2 minutos hasta que desprendan aroma.
- 4.
Añade los cubos de calabaza y cocina durante 10 minutos. Remuévelo con frecuencia.
- 5.
Echa el caldo de verduras y la rama de canela y deja que hierva. Déjalo cocer a fuego lento durante 20-25 minutos hasta que la calabaza esté muy blanda.
- 6.
Incorpora la leche de coco y caliéntala suavemente durante otros 5 minutos (sin dejar que hierva).
- 7.
Retira la ramita de canela. A continuación, usa la batidora para triturar el puré hasta que quede completamente suave. Condimenta a tu gusto con sal y pimienta.
- 8.
Para las semillas especiadas, calienta un poco de aceite en una sartén. Añade las semillas de calabaza y tuéstalas brevemente.
- 9.
Añade todas las especias y el azúcar o la miel. Cocina durante 2-3 minutos hasta que desprendan aroma y estén tostadas.
- 10.
Sirve el puré en tazones. Espolvorea por encima las semillas de calabaza especiadas. Para terminar, echa las hojas de cilantro fresco.
