Kimchi: una manera fácil de preparar este ingrediente delicioso y sano
Dado que el kimchi puede resultar bastante caro, ¿te animas a prepararlo tú? Es fácil de hacer, se puede guardar en el frigorífico y es maravilloso para tu bienestar.
De WINNIE VERSWIJVEL | 6 de marzo de 2024 | 3 minutos de lectura
Me gusta tener siempre algo de kimchi en la nevera, porque este condimento coreano es uno de los ingredientes más sanos y sabrosos que hay. Es bueno para el intestino y maravilloso para los niveles de azúcar en sangre.
Me gusta usarlo con noodles, en boles de arroz o como sustituto de la carne en los sándwiches a la plancha. Hay miles de recetas para preparar kimchi, pero esta es una versión muy básica e ideal para empezar si es tu primera vez.
Tiempo de preparación: 30 minutos (y una semana de reposo)
Porciones: 1 tarro grande
INGREDIENTES:
1 col blanca grande
4 zanahorias
40 gramos de jengibre fresco
2 dientes de ajo
1 cucharada de gochugaru (escamas de chile coreano) o escamas de chile normales
También necesitaremos un tarro con cierre hermético
PREPARACIÓN:
- 1.
Corta la col blanca en tiras finas (puedes hacerlo con un cortador tipo mandolina), pero aparta unas pocas hojas grandes.
- 2.
Tritura el ajo y corta bien el jengibre.
- 3.
Pela las zanahorias y córtalas en rodajas finas.
- 4.
Coloca todos los ingredientes juntos en un bol grande. Pesa toda la mezcla y añade un 3 % de sal. Por ejemplo, si tienes 1 kg de verduras, necesitarás 30 gramos de sal.
- 5.
Deja que repose durante 15 minutos. Las verduras empezarán a soltar su jugo. A continuación, trabaja bien la mezcla hasta que suelte todo el líquido (es decir, que no gotee).
- 6.
Pon la mezcla de verduras en el tarro hermético y asegúrate de que las verduras estén bien cubiertas, colocando una hoja grande de col encima y metiéndola bien por los lados para que se pegue. Es importante que el kimchi quede sumergido.
- 7.
Coloca el tarro sobre un plato, a temperatura ambiente. Empezará a hacer burbujas. Prueba el kimchi cuatro días después. Si está a tu gusto, mételo en el frigorífico (para detener el proceso de fermentación). De lo contrario, déjalo a temperatura ambiente durante otra semana como máximo.
