Las comunidades indias que están cambiando con nuestra reforestación

Hablamos con los lugareños del Sundarbans sobre por qué necesitan recuperar sus bosques y la importancia de los manglares

Este año, estamos colaborando con las organizaciones medioambientales más importantes del planeta para plantar, proteger o recuperar un árbol por cada recarga que compres. ¿Por qué? Porque, sin duda, el mundo necesita más árboles. Desde enriquecer el suelo hasta eliminar carbono de la atmósfera, posiblemente ya sepas todo lo bueno que hacen por nuestro planeta. Lo que puede que no sepas es lo importantes que son estos proyectos de reforestación para algunas comunidades. Uno de nuestros proyectos este año se centra en recuperar el Sundarbans, un bosque de manglares cerca de la Bahía de Bengala, en la India. Hemos hablado con miembros de la comunidad sobre cómo estos proyectos han ayudado a mejorar el futuro de la zona y la vida de sus habitantes.  

 

Varun y Subola Mondal   

Te presentamos a la familia Mondal. Varun y Subola viven con sus dos hijos en una choza de estaño sobre pilotes junto al río en el Sundarbans. Los manglares solían cubrir las costas de este río, proporcionando una barrera física a las comunidades locales contra las tormentas y las inundaciones. Lamentablemente, en los últimos años, estos desastres naturales se han vuelto más frecuentes. “El clima se ha vuelto más duro e impredecible”, explica Subola, y su pueblo ha sufrido las consecuencias. Un estudio ha determinado que el 24,5 % de estos bosques han desaparecido en las últimas tres décadas y este fuerte elemento amortiguador, que solía proteger a los lugareños, ahora tiene brechas por las que se cuela el viento y el agua, que golpean a las aldeas locales.  

En 2020, la tormenta superciclónica Amphan causó daños generalizados en el este de la India. “Fue un momento difícil”, recuerda Varun. “Recuerdo que la marea alta terminó al mediodía, pero, en lugar de venir la marea baja, el nivel del agua siguió subiendo. Luego llegaron las inundaciones. Perdimos nuestro barco. Lo intenté con todas mis fuerzas, pero no pude salvarlo”. Durante la tormenta, el agua subió a través del suelo de su choza de bambú. Varun y su esposa subieron a sus hijos a la cama, y se aferraron a ella, para que no se ahogaran. “Como el agua entró en nuestra casa, nos mudamos a la de un familiar que estaba en una zona elevada. Durante 5-6 días nos quedamos allí y, cuando volvimos a casa, casi no quedaba nada. Se lo había llevado todo el agua”. 

 

Si ya es devastador cuando suceden una vez, lo peor es que las fuertes tormentas e inundaciones como esta ocurren dos o tres veces al año. Más allá de la comunidad, estos desastres también tienen efectos duraderos sobre el paisaje. “Las inundaciones provocan erosiones y el río se está expandiendo por este lado”, explica Subola. “Ahora, durante cada luna llena, el agua de la marea entra en nuestra habitación. A veces, las serpientes también entran en casa durante la marea alta. No sé durante cuánto tiempo podremos sobrevivir aquí”. En esta zona, el proyecto tiene como objetivo plantar, proteger y restaurar los vitales bosques de manglares y, aunque tardarán años en volver a crecer hasta formar una barrera completa de nuevo, ha dado esperanza a los lugareños. Tanto Varun como Subola han estado involucrados en el proyecto, plantando árboles jóvenes en los viveros. “Lo mejor de trabajar en el proyecto es que sé que algún día los árboles jóvenes que planto en el vivero crearán bosques frondosos que nos protegerán de las catástrofes naturales”. 

 

Antes de trabajar en el vivero, la principal fuente de ingresos de Varun era la pesca. Todos los días se despertaba al comienzo de la marea alta (normalmente entre las 2 y las 5 de la mañana) y, a veces, pasaba toda la noche en su barco, ocupándose de las redes flotantes que capturan peces durante ese tipo de marea. A veces viajaba hacia el sur, a los ríos cercanos a las islas Bakkhali y Mohsuni, e incluso hacia el norte en su bote monocilíndrico. Consciente de los riesgos de las olas y los fuertes vientos hacia el norte, la necesidad de mantener a su familia lo impulsó a ir más lejos en busca de peces. “Da miedo”, dice Varun, “pero es nuestra única forma de obtener buenos ingresos siempre que sea posible. Hay muchos más peces en el mar que en el río, por lo que pensé que valía la pena correr el riesgo”. Desde que trabaja en el proyecto, Varun ya no tiene que pescar durante horas tan largas y peligrosas. “Ahora no necesito ir todos los días, sino que trabajo en el vivero la mayor parte del tiempo”, explica Varun. “Puedo pasar más tiempo con mi familia”, añade Subola, “porque el vivero está justo detrás de mi casa y también puedo cuidar de los niños mientras trabajo”. Ambos tienen la esperanza de que sus hijos puedan disfrutar de los manglares y de una comunidad de personas próspera que trabaje con la naturaleza.  

 

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Anil Mistry

Antiguo cazador furtivo convertido en conservacionista, Anil Mistry es ahora el hombre a quien acudir en la isla para saber más cosas sobre este proyecto y la protección tanto de los lugareños como de los animales. Después de vivir en diferentes islas del Sundarbans a lo largo de su vida, conoce el paisaje como la palma de su mano. Pero la protección de estos bosques no siempre fue la prioridad de Anil. Hace muchos años, hacía justo lo contrario, talando árboles y cazando tigres furtivamente. “Me metí en la caza furtiva porque era una aventura y solíamos cazar ciervos por su carne”, recuerda Anil. “Sabía que estaba mal, pero la caza furtiva era una práctica muy común en mi zona en ese momento y no había mucha concienciación ni restricciones”. Sin embargo, la participación de Anil en la caza furtiva terminó de manera abrupta cuando presenció algo que le hizo replantearse sus acciones. “Cambié de opinión un día cuando vi a otros cazadores furtivos asesinar a una cría de ciervo frente a su madre”. A partir de entonces, dejó de hacerlo y, en su lugar, comenzó a patrullar y proteger los bosques.  

A pesar del peligro de acercarse a los tigres y verse involucrado en un ataque, Anil se ha convertido en una pieza clave en la protección de los tigres del Sundarbans. El Sundarbans es patrimonio de la Unesco y se considera un ecosistema delicado y complejo donde la biodiversidad es clave. Los tigres de Bengala en peligro de extinción son fundamentales para el bosque, porque se encuentran en parte superior de la cadena alimentaria y controlan la población de herbívoros que dependen de los árboles y las plantas para alimentarse. Son los protectores del bosque. Como estos bosques están tan cerca de las aldeas, no es raro que los tigres deambulen por ellas. Como es comprensible, causan pánico y, en el pasado, los aldeanos se protegían hiriendo e incluso matando a los tigres. Los conservacionistas como Anil han trabajado muy duro para concienciar sobre su importancia y los métodos para protegerlos. “Se ha producido un cambio importante en la relación entre los animales y las personas. Antes, la gente solía pensar que el tigre era su enemigo, pero ahora se dan cuenta de que el bosque es su fuente de sustento y que los tigres protegen el bosque”. 

 

Durante un día normal en el proyecto, Anil sale de patrulla, se reúne con los oficiales forestales, controla la plantación de manglares, habla con los aldeanos y organiza campañas de concienciación. Su prioridad absoluta es salvar los bosques de manglares en esta zona. “Si no podemos proteger las orillas, será muy difícil que la gente viva en el Sundarbans”. 

 

Sabemos la importancia que tiene apoyar estos proyectos para proteger las orillas, los bosques y las comunidades locales. Y tú también puedes ayudar. Con cada recarga que compres, continuaremos plantando, protegiendo o recuperando un árbol, en el Sundarbans o en otro de nuestros proyectos repartidos por todo el mundo.

Jessy Deans

Jessy Deans

Jessy Deans es copywriter y le encantan las historias que le animan a pensar, los viajes y el chocolate blanco. Acostumbrada al ritmo incesante de la industria de la televisión, ha aprendido la importancia del autocuidado y de la desconexión, y cree que no hay nada mejor que tener "demasiadas" velas. Lleva toda su vida buscando la comida perfecta y cree fielmente que “si no te quieres a ti misma, cómo vas a querer a otra persona” (RuPaul).