Cremas de día y de noche: Te explicamos la diferencia

Si quieres que tu piel sea luminosa e irradie buena salud, necesitas una hidratación apropiada. Hemos pedido a nuestra embajadora para el cuidado de la piel Abigail James que nos explique las diferencias entre la crema de día y la de noche, y por qué ambas son esenciales para gozar de una piel saludable.

 

Las cremas hidratantes son un básico de nuestra rutina de belleza desde hace décadas y con frecuencia usamos una por el día y otra por la noche. Una pregunta muy frecuente al respecto es cuál es la diferencia entre ellas. 

 

Protege la piel con una crema de día

Una crema de día se aplica por la mañana como una capa que hidrata y protege la piel. Ofrece una sensación inmediata de relleno, suavizando las capas exteriores de la piel para reducir el aspecto y la sensación de sequedad. Las cremas de día también aportan aceites y nutrientes esenciales a la piel, actuando como una capa protectora que mantiene la hidratación y evita la contaminación. Las células de la piel necesitan una mezcla de ingredientes que las cremas hidratantes aportan. Normalmente constan de una mezcla de agua y aceites con muchos otros ingredientes que resultan beneficiosos para la piel.

 

Para mí, la crema de día es uno de esos productos imprescindibles. El maquillaje sienta mejor sobre una piel hidratada y nutrida que sobre piel seca.  Los ingredientes varían según el producto: hay algunos más grasos y otros con una textura más ligera y parecida al gel. Gracias a ello, todo el mundo puede usar la crema de día, solo necesitan encontrar la adecuada para su tipo de piel. Las cremas de día se deben aplicar después de la limpieza, el tónico y el sérum, y antes del protector solar.

 

Renueva la piel con una crema de noche

Las cremas de noche se usan antes de irse a la cama y es mejor aplicarlas después de limpiar, exfoliar y aplicar el sérum. Pueden tener un aspecto y una textura similar a la crema de día pero tienen ingredientes distintos que fomentan la renovación celular mientras duermes. Es probable que las cremas de noche contengan más principios activos y que la textura sea diferente respecto a la crema de día.

 

Puedes personalizar la crema de noche con unas gotas de aceite si tienes una piel muy seca y agrietada. Si tu piel tiende a ser grasa, necesitas tener cuidado al elegir una crema de noche. Una demasiado untuosa se puede traducir en la aparición de granitos. También puedes optar por un sérum y/o aceite como sustitutivo. 

 

No tengas miedo a mezclar

El hecho de que necesites una crema de día y otra de noche no significa que los dos productos tengan que pertenecer a la misma colección. Puedes mezclarlos según tu tipo de piel. 

 

Por ejemplo, me encanta la Ageless Day Cream, pero por la noche puedo optar por la Hydrating Overnight Cream, combinada con sérums. Mezclar mi crema de noche con un sérum hace que resulte más ligera sobre la piel, algo muy práctico en climas más húmedos.

 

Si lo que buscas es potenciar la luminosidad durante la noche la Glow Night Cream es la opción ideal. Por último, si tienes una piel sensible o con tendencia a los granitos, yo optaría por una crema hidratante o una diseñada para las pieles sensibles.

 

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