Rutinas de belleza breves para el mes más corto del año

Las rutinas de belleza breves también pueden ser muy eficientes. Durante el mes más corto del año, donde las  mañanas y las noches son oscuras, mímate agilizando tus rutinas de belleza.

 

Hemos recopilado siete consejos breves y sencillos para el cuidado de la piel que te dejarán más tiempo para dormir, quedar con los amigos, leer, meditar o hacer todo aquello que te aporta felicidad en el mes más triste del año.

 

1. Brillo (de mentira)

Durante el verano, la piel bronceada nos permite no tener que aplicarnos demasiado maquillaje, gracias a nuestro brillo natural. En invierno, nos toca inventarlo. Una o dos veces a la semana, exfolia la piel con el exfoliante iluminador para el rostro, y luego aplica una capa de crema autobronceadora para el rostro. Si hacer esto dos veces a la semana parece un esfuerzo demasiado grande, añade un poco de autobronceador a tu crema de día. Hazlo a diario hasta que alcances el nivel de bronceado que quieres y, a partir de ahí, aplícalo cada dos o tres días.

 

2. Hidrátate en la ducha

Aplícate el aceite de ducha y sal de debajo del agua cada mañana con una piel limpia, perfumada y suave. El aceite de ducha The Ritual of Happy Buddha contiene toques de naranja que mejoran el ánimo y los niveles de energía, ideal para esas mañanas oscuras de febrero.

 

3. Todo cerca de la cama

Si te saltas el paso del desmaquillante por la noche porque estás agotada (es normal, todos somos humanos) o ignoras el despertador unas cuantas veces por la mañana, prueba a cuidar la piel desde la cama. Guarda el agua micelar The Ritual of Namasté y unos discos de algodón en la mesilla para eliminar el maquillaje y limpiar la piel (repítelo hasta que el algodón salga limpio) y luego aplica el sérum e hidratante habituales. La manera más fácil de hacer varias cosas a la vez.

 

4. A mezclar

Si para ti todos esos distintos productos para la piel son un pequeño engorro, opta por mezclar. Aplica unas gotas de sérum facial en un poco de crema hidratante, mézclalo en la mano y aplícalo sobre la piel con un masaje para fomentar la circulación y ayudar a que se absorban los productos. Si tienes la piel muy seca, puedes echar unas gotas de un aceite facial como el aceite facial antiedad The Ritual of Namasté en tu crema hidratante.

 

5. Mascarillas versátiles

Si notas que no tienes tiempo para una mascarilla facial mientras te echas la siesta o te das un baño, aún puedes encontrar la manera de usarla. Las mascarillas te ofrecen una dosis instantánea de hidratación y nutrientes para la piel. En esta época del año fría y oscura, serán tu mejor aliado. Levántate, limpia rápidamente la piel y aplica la mascarilla. Luego sigue con tu rutina matutina: desayuna, bébete tu café, elige qué te vas a poner… A continuación, métete en la ducha y aclárala.

 

6. Brillo extra

En invierno, el maquillaje a veces no se absorbe bien porque tenemos la piel deshidratada o seca. Si notas que a tu piel le falta luminosidad y que el maquillaje no funciona del todo bien, mezcla unas gotas de aceite con tu base líquida favorita. Verás que se deslizará y se mezclará mejor sobre la piel y tendrás un rostro radiante, como a ti te gusta.

 

7. Un cabello siempre perfecto

¿Te vas al gimnasio o a yoga? Antes de salir, humedécete el cabello, aplica la mascarilla de hidratación intensa The Hair Temple y hazte un moño. Si la sesión de yoga es en un entorno cálido o si vas a darlo todo en el gimnasio, el calor del cuerpo ayudará a que la mascarilla penetre bien en el cabello. Después, dúchate para eliminar la mascarilla y disfruta de un cabello supersuave y brillante.