Desconéctate y relájate con un detox digital

Cada 6 minutos y medio interrumpimos nuestra vida para conectarnos a Internet. Ahora que la mayoría trabajamos desde casa, cada vez es más difícil limitar el tiempo que pasamos frente a una pantalla. Pese a las muchas ventajas que tiene la tecnología, debemos tener cuidado porque también pasa factura a nivel físico y psicológico. ¿Quieres sentirte más presente en el momento? ¿Quieres recargar pilas y hacer cosas que te aporten de verdad durante el día? Te ofrecemos 5 maneras para reconectar con la vida real.

 

¿Para qué sirve limitar el tiempo que pasamos ante una pantalla? ¿Qué ventajas tiene? Centrarse en el mundo real que te rodea, en tu familia y tus amigos, mejorará de manera significativa tu calidad de vida. Desde establecer vínculos con significado hasta mejorar la calidad del sueño, pasando por una alimentación más sana y aprender a dejar el estrés laboral para el mundo virtual, existen muchos motivos para bloquear esa pantalla. Empieza a prestar atención a ti misma y al mundo que te rodea y enseguida notarás los beneficios que conlleva.

 

1. Establece objetivos realistas

Igual que pasa con cualquier cambio de hábitos, el éxito a largo plazo llega antes si vamos poquito a poco. Piensa en tu iPad como en una magdalena. Si te prohíbes comerlas por completo, lo único que consigues es aumentar las ganas de darte un atracón en el futuro. Empieza por limitar el tiempo que pasas online al día, sin contar las horas de trabajo, e intenta reducirlo a lo largo de las semanas y los meses.

 

2. Si haces algo, no publiques nada sobre ello

Antes de la aparición de las redes sociales, disfrutábamos de las cosas sin pensar que nuestra familia y amigos tenían que saberlo. Piénsalo: ¿las redes de verdad necesitan saber que te vas a comer una tostada de aguacate? Deja el móvil a un lado y saborea cada bocado del brunch o sumérgete en la naturaleza sin preocuparte de nada más.

 

3. Dormitorios analógicos

Según un artículo de la Harvard Medical School, la luz que emiten las pantallas interfiere con los ritmos circadianos y la producción de melatonina antes de irnos a la cama, por lo que dormimos peor. En vez de usar tu teléfono como despertador, déjalo en otra habitación, para no tener la tentación de mirar Facebook cada dos por tres.

 

4. Que sea un asunto de familia

Es más fácil crear buenos hábitos si la gente que te rodea hace lo mismo. La próxima vez que os sentéis a cenar, poned todos los móviles en el centro de la mesa. La primera persona que coja el suyo antes de que acabéis de comer se tendrá que encargar de fregar.

 

5. Saca los elogios al mundo real

Hablando de Facebook, ¿te acuerdas de cuando tenías que hablar en persona con alguien para felicitarles en vez de hacer clic en un icono? En vez de darle a “Like”, ¿por qué no dar un paseo con alguien a quien aprecies? Dedica tiempo a hablar con ellos en persona y demuéstrales lo mucho que significan para ti. Las interacciones personales os ayudarán a los dos.

 

Nadie te pide que te despidas completamente de la tecnología, pero limitar el tiempo que pasas online es siempre una buena idea. La próxima vez que estés con amigos, habla con ellos en vez de con tus seguidores de Instagram, porque publicar todos esos chismorreos puede esperar a cuando llegues a casa.