La importancia de los objetivos
Establece siempre un objetivo antes de ponerte a trabajar con la energía de tu espacio. Puede que quieras eliminar la energía estancada o añadir más dosis de amor y alegría a tu hogar. Dedica unos momentos a conectar contigo misma y di algo como “Limpio y libero las energías que ya no me sirven y doy la bienvenida a las energías que me aportan cosas buenas” o “Limpio todas las energías que no me hacen falta y lleno este espacio de alegría”.
Repetir estas frases en distintas partes de tu hogar te ayudará a establecer un cambio en los objetivos. También puedes cambiarlos con esta meditación guiada.
Limpieza con humo
Puedes quemar un ramo de hierbas y flores o algo de incienso, recorrer el espacio y repartir el humo mientras repites tu objetivo. Asegúrate de que abres todas las puertas y ventanas para que la energía que estás liberando pueda irse. La artemisa, la lavanda, el tomillo, el romero y la albahaca son buenas opciones para limpiar con humo y también huelen muy bien.
Ducha de cristales
¿Has tenido un mal día? Deja una barra de selenita (conocida por sus propiedades calmantes) junto a la entrada de tu hogar. Pasa la barra alrededor del cuerpo cuando entres en casa para darle una ducha rápida a tu aura. Al hacerlo, establece el objetivo de limpiar toda energía del mundo exterior que no quieras que entre en casa.
También puedes colocar algunos trozos de turmalina negra y celestita alrededor de tu casa para una mayor protección y calma.
Visualizar
No subestimes el poder de la visualización. Si notas que la energía de tu hogar no es del todo correcta, encuentra un lugar tranquilo, cierra los ojos y pide a la energía que no quieres en tu hogar que se vaya.
Respira hondo e imagina cómo esa energía abandona tu hogar, mientras piensas en cómo te gustaría sentir el espacio. Visualiza una luz blanca que se mueve por todas las habitaciones de tu casa para mantener el equilibrio de los espacios.
Crear sonidos
El sonido sirve para limpiar la energía. Puedes usar boles de cristal, tu voz, las manos, campanas o percusión. Camina por tu hogar con el instrumento que elijas para mover la energía y revitalizar el espacio.