Calma a tu bebé con el poder de los rituales nocturnos

Los rituales traen beneficios a todos sin importar la edad, pero en el caso de los bebés, esos beneficios se multiplican. Cuanto mayor es la regularidad, mayor es la posibilidad de que el cerebro y el cuerpo se desarrollen adecuadamente, razón de sobra para que cada padre practique rituales diarios con su hijo.

Una rutina diaria no solo hace que el bebé se sienta seguro y relajado, sino que también les permite a los padres relacionarse de una forma amorosa con su recién nacido. Como cualquier ritual, invita a bajar el ritmo de la vida diaria, vivir el momento presente y establecer una conexión profunda con el bebé.

Cuando se trata de padres primerizos, es fácil sentirse abrumado por la falta de sueño y las responsabilidades del día a día. Por eso nuestro consejo es crear un ritual (una de las cosas más profundas y especiales que puedes vivir con tu hijo) y combinarlo con una buena noche de sueño.

 

Mami, la masajista

¿A quién no le gusta un buen masaje que alivie la tensión y relaje todos los músculos y la mente? Los bebés generalmente disfrutan con las caricias y masajes. Las investigaciones indican que un masaje antes de dormir los relaja y puede aliviar los calambres estomacales. A continuación te damos algunas instrucciones muy fáciles para comenzar:

  1. Acuesta a tu bebé boca abajo, con la cabeza hacia un costado.
  2. Vierte unas gotas de aceite de bebé en tus manos y frótalas entre ellas para humedecerlas y calentarlas.
  3. Comienza a acariciarlo desde la frente sobre la parte superior de la cabeza hasta la nuca.
  4. Masajea los hombros uno a uno, desde el centro del cuello y hacia sus brazos.
  5. Pasa las puntas de los dedos ida y vuelta por la parte de atrás de las piernas de tu bebé.
  6. Repite este mismo movimiento en la parte de atrás de sus brazos.

 

Bebé + baño = felicidad

Al igual que los masajes, un buen baño es una forma fácil de eliminar el estrés. A menos que para tu bebé el momento del baño sea pura emoción. Jugar, reír, salpicar y ver a tu bebé disfrutar son cosas que no podemos perdernos. Luego de este momento de tanta alegría puedes comenzar el ritual para ir a dormir. Aunque solo necesitan bañarse una o dos veces por semana, si utilizas productos especialmente diseñados para la piel sensible del bebé (¡la línea Tiny Rituals es muy recomendable!) puedes hacerlo con más frecuencia y tu bebé empezará a asociar el baño con la hora de ir a dormir.

 

Todos aman un buen cuento

Nunca se es demasiado pequeño cuando se trata de un cuento. Aunque tu bebé no pueda seguir la narración, se sentirá relajado solo de escuchar su voz favorita. Después de todo, se quedó dormido muchísimas veces dentro del útero. Además, los estudios demuestran que la exposición más temprana al vocabulario permite que los niños estén mejor preparados cuando llega el momento de aprender a leer. Por lo tanto, incorporar un cuento a todo el ritual es relajante y al mismo tiempo estimulante para tu bebé.

Para cualquiera que le cueste dormir, un ritual nocturno es una de las primeras cosas que sugieren los profesionales médicos. Si tu bebé no duerme bien, intenta llevar a cabo estos consejos y verás que además de impactar positivamente en su salud, también fortalecerá la conexión entre ambos. Al convertir una rutina diaria en momentos valiosos y significativos, el vínculo se hará cada vez más fuerte.