Sueños lúcidos: toma conciencia y disfruta de los sueños más dulces

Me sucede muy pocas veces. De repente, en medio de un sueño, soy consciente de que estoy soñando. Y entonces la experiencia completa del sueño cambia. Dejo de identificarme meramente con el “personaje principal” o el “yo” de mi sueño. De algún modo me doy cuenta de que soy quién está soñando; algunos estudiosos de la psicología de los sueños lo denominan “el yo soñador más profundo”.

 

Este fenómeno es conocido como sueños lúcidos. Los sueños lúcidos no son más que tomar conciencia (durante un sueño) de que realmente estás soñando. Algunos soñadores lúcidos más experimentados son capaces de utilizar esta percepción consciente para cambiar o dirigir las situaciones, los personajes o el entorno del sueño.
 

Sin embargo, el sentido de los sueños lúcidos no es necesariamente “controlar” el sueño. A pesar de que puede resultar divertido y toda una aventura, los sueños lúcidos pueden ofrecernos mucha más información sobre los mecanismos internos del cerebro humano y, lo que es quizás más importante, sobre la naturaleza misteriosa de nuestro consciente y subconsciente.

 

La ciencia que se esconde detrás de los sueños lúcidos

Según un artículo del Dr. Steven Novella, un neurólogo profesor en la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale, muchos estudios han indicado que los sueños lúcidos son un estado híbrido entre estar completamente despierto y la fase REM. “Los lóbulos frontales son más activos en los estados lúcidos que en la fase REM normal, pero no tan activos como cuando estamos completamente despiertos”.

 

Muchos otros estudios indican que los lóbulos frontales del cerebro permanecen activos en los sueños lúcidos. Según el Dr. Novella esto tiene sentido porque “se trata de la parte del cerebro que está más implicada en verificación de la realidad, la autorreflexión y el metaconocimiento (pensar sobre pensar). En otras palabras, contamos con estructuras cerebrales, concretamente el córtex frontopolar, que permiten que nuestros cerebros supervisen y, en cierta medida, controlen, su propia actividad. Lo experimentamos como la reflexión sobre nuestros propios pensamientos; ser autorreflexivos”.

 

Una cuestión de mindfulness

De acuerdo, dejemos la ciencia a un lado. Vamos a extrapolarlo a nuestra propia experiencia. Si piensas en un plátano, también puedes pensar para ti mismo “Estoy pensando en un plátano”. Desarrollar esta capacidad autorreflexiva o introspección durante el día puede ayudarte a tener sueños lúcidos por la noche. La clave, según muchos soñadores lúcidos, es la conciencia. Una vez más, según el Dr. Novella, una de las “mayores” funciones del cerebro con las que contamos es “la capacidad de supervisar y reflexionar sobre nuestros propios pensamientos”.

 

Esta capacidad de supervisar y reflexionar sobre nuestros propios pensamientos tiene muchas cosas en común con elmindfulness.

Desarrollar una práctica regular de mindfulness y meditación crea una relación en la que no nos identificamos con el yo consciente y empezamos a cambiar nuestra relación con los pensamientos que surgen. Empezamos a darnos cuenta de que no somos los pensamientos en sí, sino que somos la persona que crea la reflexión. ¿Ves de qué forma esto está correlacionado con no identificarse con el yo del sueño en los sueños lúcidos y con el hecho de darnos cuenta de que somos quién está creando el sueño? 

 

Consejos prácticos para tener sueños lúcidos

En definitiva, la práctica regular de la autorreflexión y mindfulness es una forma de incrementar las posibilidades de tener sueños lúcidos. Aquí tienes otras técnicas útiles: 

 

 

1. Escribe un diario de sueños con regularidad.

Para poder tener sueños lúcidos, primero tenemos que recordar nuestros sueños. Y prácticamente cualquier terapeuta especializado en sueños te dirá que una de las mejores maneras de empezar a recordar tus sueños es escribir un diario de sueños.

Según el análisis de Jung, de esta forma empezamos a cultivar una relación con el subconsciente, que es fundamental en el trabajo del sueño. Conserva el diario junto a la cama y en cuanto te despiertes del sueño, anótalo. No esperes. Normalmente, al cabo de unos minutos, el recuerdo del sueño se desvanecerá.

Cuando lleves un tiempo realizando el diario de sueños, empezarás a notar “pistas” de que estás soñando y, por lo tanto, serás capaz de ser más consciente durante el propio sueño.

 

 

2. Haz comprobaciones de la realidad cuando estés despierto.
 

Cada pocas horas durante el día, pregúntate: “¿Estoy soñando?” y haz algo para comprobarlo. Por ejemplo, intenta presionar el pulgar contra la palma de la mano opuesta. Durante el sueño, tu dedo atravesaría la palma de la mano y esto puede ayudarte a darte cuenta de que estás soñando.

 

 

3. Utiliza una afirmación o mantra antes de irte a dormir.

Antes de dormirte, repítete: “Seré consciente de que estoy soñando” mientras te duermes. Esto ayuda a suscitar una conciencia habitual que te asistirá durante los sueños lúcidos.

 

 

4. Mejora tu conciencia.

Mientras escribía este artículo, encontré un artículo en Psychology Today sobre los sueños lúcidos. El autor había entrevistado a una conocida investigadora de los sueños lúcidos, Beverly D’Urso. Según ella,

“La mejor técnica para tener lucidez es ser más consciente, observar, escuchar y prestar atención a los detalles, porque cuando ves cosas que no encajan, tienes una pista de que estás soñando. Para facilitar el proceso, puedes crear el hábito de examinar tu entorno o tu estado de conciencia durante el día. Los hábitos mentales que practicas durante el día suelen continuar en los sueños. Por lo tanto, examina tu entorno durante el día, examina tu conciencia y, en última instancia, podrías notar que algo es distinto cuando empieces a soñar”.

Beverly es una soñadora lúcida desde los siete años, por lo que tiene mucha experiencia de primera mano. Ella, y muchos otros soñadores lúcidos, creen que la cultivación de la conciencia es la clave para desbloquear nuestro potencial para tener sueños lúcidos.

En una sociedad y cultura laboral que nos obligan a avanzar tan rápido, a menudo ni siquiera nos damos cuenta cuando alguien entra en la habitación. Normalmente solo prestamos atención parcialmente durante una conversación con nuestros compañeros. Solemos olvidarnos de dónde hemos dejado las llaves o pasamos de largo de algo que estamos buscando. Digamos que no dedicamos mucho tiempo de nuestro día a ser plenamente conscientes. 

 

Lo que dicen los expertos sobre los sueños lúcidos

Los sueños lúcidos son un tema fascinante y en este artículo solo los hemos abordado superficialmente. A pesar de que yo no lo he leído (todavía), al parecer existe un libro fantástico titulado Lucid Dreaming: Plain and Simple de Robert Waggoner y Caroline McCready. Waggoner es pionero en el campo de la experimentación y la investigación de los sueños lúcidos desde los años 70. Define los sueños lúcidos como una práctica espiritual muy antigua, conocida, enseñada y practicada por muchas tradiciones antiguas. Ahora está regresando a la cultura popular, gracias a largometrajes como Origen y Matrix
 

Durante una entrevista a Waggoner, le preguntaron sobre las (relativamente nuevas) aplicaciones que ayudan a tener sueños lúcidos. Su respuesta fue simple y elegante: “La gente lleva miles de años teniendo sueños lúcidos mucho antes de que nacieran los smartphones... Utilizar la herramienta de la conciencia plena puede ser mucho más potente que las aplicaciones y no necesitas batería ni un plan de datos... El simple hecho de reflexionar sobre cuestiones importantes o incluso kōans puede suscitar un mayor estado reflexivo y dar lugar a sueños lúcidos”.
 

En definitiva, a pesar de que podemos ponernos muy técnicos y complicarnos la vida, lo que esta sabiduría me enseña es que hay que apostar por la sencillez, continuar desarrollando la conciencia plena y la autorreflexión, y ver lo que pasa con mi experiencia en materia de sueños. 

Nos queda mucho por explorar y descubrir sobre nuestro propio potencial humano y sobre nuestra conciencia. Y muchas veces el camino nos lleva de vuelta a la relajación y a ser más conscientes del momento presente. Parecen puntos de sueños lúcidos en la misma práctica diaria.
 

¡Felices sueños!