Los beneficios del sueño para tu salud y felicidad

El sueño reparador existe; la ciencia ha confirmado los magníficos efectos positivos de descansar bien por la noche en innumerables ocasiones. ¿Pero sabías que esa cosa milagrosa llamada “sueño” es mucho más que un simple elixir de belleza natural? Descubre lo que el descanso nocturno puede hacer por tu felicidad y bienestar.

 

Antiguamente la gente se iba a dormir con la puesta de sol y se despertaba al amanecer. Nuestros antepasados no tenían despertadores, botones de repetición ni reuniones a primera hora de la mañana, simplemente basaban sus patrones de sueño en el ciclo de luz y oscuridad natural del sol. Pero como sucede con muchas otras cosas en la vida, mantener un ciclo de sueño saludable se ha convertido en una especie de reto en la era moderna. Con horarios exigentes, largas jornadas laborales y smartphones que suenan y parpadean constantemente, puede resultar difícil dormir suficiente.

 

Pero independientemente de lo frenética y exigente que puede llegar a ser la vida moderna, escatimar en sueño no es nunca una buena idea. Dormir es algo fantástico y dormir lo suficiente es de vital importancia para tu salud y bienestar general. Si duermes mejor, no solo mejorará tu aspecto, sino que vivirás mejor. Te desvelamos seis maneras en que dormir te puede hacer sentir más feliz y sano.

 

1. Dormir bien te ayuda a tener mejor aspecto

Dormir puede ser lo más parecido que existe a una fuente de la juventud. Durante el sueño profundo, tu cerebro libera la hormona del crecimiento responsable de la regeneración de las células y la reparación de los tejidos dañados. Esta hormona del crecimiento solo funciona de noche y puede hacer maravillas con tu piel. Las células cutáneas también entran en modo de renovación mientras duermes, por lo que se acelera el metabolismo de las células de la piel y se regeneran más rápido que en cualquier otro momento del día. Y por si todas esas células sanas y jóvenes no fueran suficientes, tu cuerpo también incrementa el riego sanguíneo en la piel durante el sueño; por eso, tus mejillas están calentitas y adquieren un color rosado cuando echas una cabezadita. Mientras que la falta de sueño puede hacer que la piel tenga un aspecto apagado o grisáceo, descansar bien por la noche te aportará un aspecto radiante que dura todo el día.

 

2. Dormir refuerza el sistema inmunitario

Los investigadores han demostrado lo que nuestros padres nos han dicho siempre: lo mejor que podemos hacer cuando estamos enfermos es quedarnos en la cama y dormir todo lo que podamos. Dormir te ayuda a combatir la gripe y otras enfermedades, porque mientras duermes el cuerpo produce proteínas para combatir las enfermedades, llamadas citocinas. Si sueles ponerte enfermo a menudo, puede ser porque no descansas lo suficiente. Para fortalecer el sistema de defensas natural de tu cuerpo, intenta irte a dormir antes o empieza a echar cabezaditas durante el día.

 

3. Dormir te ayuda a solucionar problemas

Si tienes un dilema, es una buena idea consultarlo con la almohada antes de tomar una decisión. Los estudios demuestran que el sueño promueve la resolución creativa de problemas, porque te permite acceder a la enorme cantidad de conocimientos y recuerdos que tienes almacenados en el cerebro. Esto se conoce como “difusión de la activación”. El cerebro en reposo busca asociaciones que no te vienen a la cabeza inmediatamente cuando estás despierto, lo cual te permite dar con soluciones creativas a tus problemas más difíciles utilizando información que no sabías que tenías a disposición.

 

4. Dormir reduce el estrés

El sueño y el estrés tienen una relación bidireccional. El estrés puede causar una falta de sueño y, a su vez, una falta de sueño te causará estrés. Es un círculo vicioso del cual puede resultar realmente complicado escapar. Sin embargo, te ofrece la posibilidad de gestionar el estrés gestionando el sueño. Dormir mejor no solo hará que tu cuerpo y tu mente se recuperen de las tensiones diarias, sino que los sucesos diarios te causarán menos estrés si estás descansado. Los desafíos de la vida parecen mucho menos estresantes después de haber dormido ocho horas sin interrupciones.

 

5. Dormir te ayuda a perder peso

Si estás tratando de ponerte en forma, meterte en la cama puede ser tan eficaz como ir al gimnasio. Un estudio publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition demostró que la gente con un patrón de sueño normal quema más calorías durante el día que la gente que no duerme lo suficiente. Investigadores de la Universidad de Chicago descubrieron que estar descansado acelera la pérdida de grasa y otro estudio de la revista Obesity señaló que la gente que sufre cansancio consume más alimentos y con un gran aporte calórico. Así pues, son muchos los estudios científicos que te apoyan en tu decisión de posponer el despertador una vez más. Otra ventaja de irte a la cama pronto es que evitas los antojos nocturnos, por lo que no caerás en las garras de los snacks de media noche.

 

6. Dormir es beneficioso para tus relaciones

Dormir no solo hace maravillas para el bienestar mental y físico, sino que hace que tus relaciones afectivas sean sanas. Dormir mal hace que estemos más irritables e irascibles, y nos deja con pocas energías para invertir en los demás. También entorpece nuestra capacidad para empatizar, por lo que nos sentimos menos en sintonía con los sentimientos de nuestros amigos y seres queridos. Básicamente, es mucho más divertido pasar tiempo con nosotros si estamos descansados. Es cierto que las buenas relaciones requieren trabajo y esfuerzo, pero, a veces, lo único que tienes que hacer es concederte unas horas extra de sueño.