Por qué deberías pasarte al cepillado en seco en invierno

La piel ayuda a dar una buena primera impresión, por lo que es importante mimarla en todo momento. En invierno, la piel necesita más atención y cuidados que nunca. Descubre por qué deberías incorporar el cepillado en seco a tu rutina de invierno para sentirte mejor que nunca.

 

El cepillado en seco o garshana también beneficiará a tu cuerpo. El cepillado en seco sirve para exfoliar y reparar el cuerpo al eliminar las células de piel muerta y favorecer la circulación, lo que contribuye a mejorar el aspecto de la piel. Y, sobre todo, estimula el sistema linfático que elimina las toxinas del cuerpo. Es como un tratamiento de spa que podrás disfrutar en el confort de tu hogar. Margo Marrone, fundadora de la marca londinense Organic Pharmacy afirma: “Sin duda, es muy práctico, y sobre todo contribuye a eliminar toxinas”. El cepillado en seco sirve para exfoliar y reparar el cuerpo al eliminar las células de piel muerta y favorecer la circulación, lo que contribuye además a mejorar el aspecto de la piel.

 

El cepillado en seco puede hacerse fácilmente en casa. Necesitarás un cepillo de cerdas naturales duras, con o sin mango largo para llegar hasta la espalda. Te recomendamos hacerlo por la mañana, ya que te ayudará a cargarte de energía para todo el día. Realiza el movimiento de abajo arriba en dirección al corazón para drenar adecuadamente el sistema linfático.  Intenta repetir los movimientos dos o tres veces en cada zona del cuerpo. Haz un recorrido por el sistema circulatorio: empieza por los pies y sigue hacia la parte superior del torso. Realiza movimientos circulares en el sentido de las agujas del reloj en el vientre, y movimientos descendentes cuando llegues a la zona del cuello y el escote.

 

Puedes utilizar el cepillo solo o añadirle unas gotas de aceite corporal. Si te decantas por la segunda opción, te recomendamos que te cepilles después de ducharte. Los aceites secos 100 % naturales de The Ritual of Ayurveda son ideales, ya que contienen hierbas que calman la mente y el cuerpo. Acuérdate de templar el frasco de aceite en agua caliente antes de empezar el placentero masaje.

 

Completa tu nueva rutina de cuidado de la piel con una relajante ducha, que no esté demasiado caliente para evitar eliminar la grasa natural de la piel.  Asegúrate de aplicar sobre la piel recién exfoliada una crema hidratante rica en vitaminas. Sécate con la toalla y presume de una piel radiante el resto del día.