Los fundamentos para cuidar la piel

Te ayudamos a crear la rutina de cuidados de la piel perfecta y a aprender a combinar productos.

 

El secreto de una piel feliz y sana es crear una rutina de cuidado de la piel sencilla, eficiente y que se pueda adaptar con facilidad. Nuestro tipo de piel está determinado por los genes, pero existen distintos factores que también pueden repercutir sobre ella, como el estrés, el estilo de vida y las hormonas. “Hay cuatro tipos de piel básicos: normal, seca, grasa y mixta”, afirma Ksenia Selivanova, cofundadora de Lion/ne, una asesoría experta en cuidados de la piel. “Luego existen tipos secundarios: sensible, deshidratada, envejecida, con acné, rosácea y dañada por el sol”.

 

No necesitas una rutina de 12 pasos de inspiración coreana para tener una piel estupenda, pero sí que es necesario adaptarla al comportamiento de tu piel. Reflexiona durante unos momentos cuál es tu tipo principal de piel y cuáles serían los problemas secundarios. Esa información te resultará muy útil para encontrar los productos que necesitas. Y no olvides que “tu rutina matutina se debe centrar en la protección, mientras que la nocturna debe tener el objetivo de hidratar y estimular la piel”, afirma Megan Felton, cofundadora de Lion/ne.

 

 

Una rutina de cuidados para la piel funciona más o menos así:

 

Mañana

 

Noche

 

Hazlo en el orden correcto

 “Una buena manera de recordar cómo aplicar los productos por capas es empezar con los más ligeros y acuosos primero, como el tónico y la esencia, y después aplicar los oleosos y más grasos. Por las mañanas siempre tienes que acabar con la crema SPF”, afirma Felton. “Dicho esto, los productos más activos necesitan aplicarse antes del aceite o la crema hidratante, incluso si son más grasos. De este modo, la piel absorberá primero los ingredientes más activos”.

 

 

Para cada categoría, asegúrate de que eliges el producto más adecuado para tu tipo de piel. Vamos a ver el orden en el que debemos aplicarlos:

 

1. Cuando se trata de limpiar los tipos de piel más secos necesitan limpiadores hidratantes de leche u oleosos. Las pieles mixtas o grasas pueden usar limpiadores oleosos porque eliminan bien el sebo, pero es mejor realizar una limpieza doble por las noches para que los poros no se taponen. Por la mañana, usa un gel en espuma o agua micelar.

 

2. Los tónicos se usan después del limpiador. Están diseñados para eliminar las impurezas más resistentes y para ayudarte a cerrar los poros. Los tónicos sin alcohol son una buena opción para todos los tipos de piel. Calman e hidratan la piel además de eliminar el exceso de grasa de las pieles grasas/mixtas.

 

3. Una esencia, pese a lo poco conocida que es, resulta un paso estupendo para todos los tipos de piel. Prepara la piel para absorber el sérum y la crema hidratante de manera eficiente. Las esencias también son muy hidratantes, lo que viene bien a todos los tipos de piel, incluidos los grasos, porque una falta de hidratación puede traducirse en un exceso de producción de sebo y en poros taponados.

 

4. Los potenciadores hacen precisamente eso: potenciar. No necesitas usarlos todo el tiempo, pero sí que puedes añadirlos a tu rutina cuando tu piel necesite una ayuda extra.

 

5. Los sérums normalmente están repletos de ingredientes activos y gracias a su ligera textura se absorben en profundidad y pueden llegar hasta el lugar donde resultan más eficientes.

 

6. Tanto si tu crema de contorno de ojos tiene una textura de sérum o más pesada, es mejor aplicarla con el dedo anular antes del aceite/crema hidratante.

 

7. Tanto los aceites como las cremas de día/noche hidratan la piel y retienen los ingredientes activos, por lo que depende de tus preferencias elegir uno u otro. Si tienes una piel especialmente seca, puedes usar ambos, mientras que las pieles grasas y con tendencia a las imperfecciones deberían evitar los aceites. Una crema hidratante acuosa no puede traspasar la grasa, así que mejor aplicar el aceite en las zonas secas después de aplicar la crema (si usas una). Si no, mima tu piel con un masaje con el aceite, si lo usas.

 

8. Las mascarillas y exfoliantes es mejor incluirlos un par de veces a la semana en tu rutina. Si exfolias la piel antes, potenciarás los efectos de la mascarilla facial.

 

 

Amy Lawrenson

Amy Lawrenson

Amy Lawrenson es una editora de belleza del Reino Unido con más de 13 años de experiencia escribiendo para revistas y webs como ELLE, Grazia, Women's Health y Byrdie. Ella tiene un gran interés en todo lo relacionado con la belleza y el bienestar, especialmente con el  cuidado de la piel porque ¿quién no quiere una tez clara y brillante?la piel porque ¿quién no quiere un cutis brillante y brillante?cuidado de la piel porque ¿quién no quiere una tez lisa y radiante?