Día 1: ¿En qué consiste el mindfulness?

El primer día de nuestra masterclass, explicaremos en qué consiste el mindfulness y sus beneficios. También haremos un ejercicio rápido

 

LA LECTURA DE HOY: Mitos y verdades sobre el mindfulness

Analizar la pregunta “¿en qué consiste el mindfulness?” es una buena manera de empezar esta masterclass de 5 días. Puede variar ligeramente en la manera en que cada persona lo entiende y lo practica. Pero, en líneas generales, el mindfulness o conciencia plena enseña a tu cerebro a estar completamente presente y prestar atención al momento que estás viviendo. Te permite acallar los pensamientos y sentimientos reactivos sin juzgarte. Pero no se trata de dejar la mente en blanco. “El único momento en que tenemos que tener la mente en blanco es cuando estemos muertos”, afirma Ruby Wax, embajadora de mindfulness de Rituals, que ha creado esta masterclass con nosotros.

 

El mindfulness nos anima a reconocer nuestros pensamientos sin dejar que nos abrumen, pero lograrlo requiere práctica. La buena noticia es que verás grandes resultados con solo practicar unos pocos minutos al día. “El mindfulness es un ejercicio que repercute sobre las neuronas y es la única manera de apreciar un cambio. Es como ir al gimnasio, pero esta vez el gimnasio está en tu cabeza”, afirma Ruby. “Se trata de ejercitar el cerebro de tal manera que puedas cambiar, eliminar malos hábitos, reducir el nivel de cortisol y lidiar con pensamientos perniciosos. Todo eso se logra con los ejercicios de mindfulness”. 

 

Pero, igual que pasa con el gimnasio, para ver resultados tienes que ser constante. “Es como hacer abdominales con el cerebro. Igual que en el gimnasio, tienes que repetir un ejercicio una y otra vez para lograr unos buenos abdominales. No hay otra manera de conseguirlos. Si no vas al gimnasio y te piden que levantes una pesa de 2 kg, no vas a tener el músculo necesario para lograrlo. Lo mismo pasa con el mindfulness: si no lo has practicado, cuando llegue un momento de máximo estrés no te va a servir de nada”. 

 

La ciencia ha demostrado que una práctica consciente diaria permite realizar cambios físicos en el cerebro, que a su vez se transforman en cambios en tus pensamientos y tus reacciones frente a las situaciones difíciles. Dicho de otro modo: “El mindfulness es lo único que puede sacarme de la desesperación y acallar durante unos instantes el constante runrún en mi cabeza”, afirma Ruby. 

 

El mindfulness no es… 

 “Me parece que hay mucha gente que piensa que consiste en frotarse con pachulí, llevar ropa de lino ecológico y sentarse en un cojín sin gluten”, bromea Ruby. Del mismo modo, el mindfulness se usa a menudo como adjetivo de muchas actividades, para destacar sus beneficios relajantes, como colorear o tejer al estilo consciente, lo que simplifica demasiado la ciencia y práctica espiritual subyacente.  

 

No significa que no podamos sentir algo parecido a lo que se logra con el mindfulness a través de otras actividades. “Hay aficiones, como el golf, la jardinería o la escritura, que pueden permitirte alcanzar un estado en el que los pensamientos fluyen”, explica Ruby. “Esa ‘fluidez’ hace referencia a cuando no eres consciente de nada más que lo que tienes entre manos. Es el mejor momento para los seres humanos”. Ruby señala también que esa fluidez ofrece beneficios muy diferentes al mindfulness, que se puede practicar siempre que lo necesites, estés donde estés. “Cuando alguien te grite o estés en un atasco y se te disparen los niveles de estrés, de poco te sirve el golf o la jardinería”. 

 

Los beneficios del mindfulness  

Las investigaciones mediante escáner cerebral han demostrado que practicar el mindfulness cambia y fortalece las áreas del cerebro relacionadas con el estrés, la inmunidad, la concentración y la memoria, el procesamiento de las emociones y nuestra capacidad para tomar buenas decisiones. Así que, por ejemplo, si te frustra no poder concentrarte porque te acaba distrayendo siempre el móvil, o si te enfadas cuando un camarero te ignora, el mindfulness te ayudará a reforzar la parte de tu cerebro que mejora la concentración y ayuda a calmarte para lidiar con las mismas situaciones de una manera distinta.  “Tu cerebro es maleable y cambia con cada encuentro, experiencia y pensamiento que tienes”, explica Ruby, “lo que significa que al practicar el mindfulness puedes reconfigurar el cableado neuronal, crear nuevos hábitos y lidiar mucho mejor con lo que te estresa”. 

 

“Si miráramos un escáner cerebral”, dice Ruby, “veríamos que el mindfulness desactiva una parte del cerebro llamada amígdala que impulsa la respuesta de luchar o huir”. Al desactivarse (mira este vídeo para ver la explicación completa) empieza a trabajar otra parte del cerebro llamada ínsula. Cuanto más practiques el mindfulness, más crecerá la ínsula, responsable de potenciar nuestros sentidos y mejorar nuestra capacidad de tomar decisiones, incluso las más difíciles. “Es como hacer abdominales con tu pensamiento crítico”. 

  

Mindfulness para combatir el estrés (y mucho más) 

El mindfulness también tiene muchos beneficios tangibles para la salud. Gracias a la capacidad probada del mindfulness para desactivar la amígdala, inhibe la producción de la hormona del estrés, el cortisol. Todos necesitamos un poco de cortisol y estrés en la vida, porque así es como aprendemos y reconocemos que estamos en peligro, pero si se mantiene en un nivel constante y elevado, otras cosas empiezan a salir mal. Durante los próximos cinco días, no olvides que practicar este nuevo hábito no solo es bueno para la mente, sino también para el cuerpo. Aquí tienes algunas de las razones por las que reducir el cortisol a través del mindfulness será algo revolucionario para tu salud. 

 

Enfermedades cardíacas: Varios estudios han demostrado que unos niveles altos de cortisol debido al estrés a largo plazo se traducen en niveles altos de colesterol y presión arterial. En un estudio de 2018 econ un grupo de personas con presión arterial alta, la mitad de los participantes complementaron su medicación con actividades de mindfulness y redujeron su presión arterial bastante más que los que no lo hicieron. 

 

Diabetes: Si el cortisol permanece en el cuerpo durante mucho tiempo, el cuerpo sufre unos niveles más altos de azúcar en sangre que, con el tiempo, pueden provocar resistencia a la insulina y diabetes. 

 

Pérdida de memoria: Unos niveles elevados de cortisol hacen que la corteza prefrontal, la parte del cerebro que alberga la memoria a corto plazo, se vuelva más fina y que las sinapsis, los conectores que nos ayudan a almacenar información en nuestro cerebro, encojan y desaparezcan. 

 

Inmunidad: El cortisol en pequeñas dosis funciona como un antinflamatorio muy eficaz, pero cuando se mantiene en un nivel alto, el cuerpo se apaga y se vuelve resistente al sistema inmunológico, lo que aumenta el riesgo de sufrir enfermedades. Sin embargo, varios estudios también han demostrado que al practicar el mindfulness, el nivel de células T en el cuerpo, que ayudan a combatir las enfermedades, aumenta.

En el vídeo de hoy de “Mindfulness para la vida moderna”, Ruby le explica a la directora creativa de Rituals, Dagmar Brusse, la importancia del mindfulness y los beneficios que aporta si lo incorporamos, aunque solo sea un poco, a nuestra rutina diaria.

 

LA TAREA DE HOY: Mejor poco a poco

A lo largo de los próximos cinco días, verás que Ruby apuesta por incorporar el mindfulness en tu vida poco a poco, pero con frecuencia. Con la vida tan ajetreada que llevamos, ¿no podemos practicar el mindfulness fuera de casa? Sin duda. “Trato de practicar el mindfulness a lo largo del día cada vez que tengo unos minutos libres: haciendo cola, en el metro, cuando me ponen en espera al teléfono…” dice Ruby. 

 

Para disfrutar de un momento consciente durante el día, Ruby recomienda que cierres los ojos e intentes concentrarte en los sonidos que te rodean, tu respiración o la sensación de tus pies en el suelo. Cualquier cosa que te saque de tu cabeza. “Todo te lleva directamente al presente, que es la única opción disponible si quieres encontrar un poco de calma”, señala Ruby. 

 

Pruébalo hoy, cuando tengas un rato libre, y luego descubre el día 2 de nuestra masterclass de mindfulness para explorar los efectos negativos de las distracciones y un práctico ejercicio que te ayudará a mejorar tu concentración.