Día 3: Neuroplasticidad: el secreto para reconfigurar y calmar tu cerebro

¿Crees que cambiar es imposible? De eso nada. Practicar mindfulness te ayuda a formar hábitos nuevos y positivos

 

En el vídeo de hoy de “Mindfulness para la vida moderna”, Ruby le explica a la directora creativa de Rituals, Dagmar Brusse, que el mundo moderno hace que estemos más expuestos a la extenuación, pero podemos usar el mindfulness y nuestros sentidos para ayudar a calmar la ansiedad.  

 

LA LECTURA DE HOY: Cómo crear hábitos sanos que duren

Nuestros cerebros están llenos de neuronas separadas por un espacio llamado sinapsis y que transmiten información. La neuroplasticidad es la capacidad de esas neuronas para cambiar, y el mindfulness ha demostrado una y otra vez que tiene la capacidad de cambiar nuestros cerebros de manera positiva. Para desencadenar la neuroplasticidad, solo necesitas repetir acciones positivas: si repetimos lo mismo una y otra vez, las conexiones en el cerebro se integran y, cuanto más lo hagan, más repetirás los mismos comportamientos, pensamientos o sentimientos.  

 

“Al fortalecer ciertas conexiones y eliminar otras, las sustancias químicas de nuestro cerebro aumentan o disminuyen, para funcionar a nuestro favor y no en nuestra contra”, explica Ruby. “Por ejemplo, si practicas mindfulness para abrirte a la gratitud o la alegría, las neuronas de la ira comienzan a debilitarse y las neuronas de la felicidad se fortalecen. A su vez, liberan nuevos químicos en tu cuerpo para que te sientas bien, lo que ayuda a integrar los sentimientos positivos y a convertirlos en tu estado por defecto”. Con la práctica continua del mindfulness, puedes cambiar a mejor la forma en que está conectado el cerebro y cómo piensas y sientes. 

 

Sin embargo, “si no paras de decir ‘no puedo hacerlo’ o ‘no puedo cambiar’, eso es lo que se integrará y no podrás cambiar”, explica Ruby. “Hay cosas que nunca seremos capaces de hacer: yo no soy pianista y se me da fatal el ritmo, pero al practicar y repetir, mi cerebro se reconfigurará para que pueda mejorar un poco”. Esto significa que, si quieres, puedes cambiar la forma en que piensas y respondes a las situaciones utilizando el mindfulness como herramienta. Puedes cambiar cualquier hábito negativo e inútil por otros positivos y edificantes. Suena genial, ¿verdad? 

 

Hoy, queremos que pienses en todos los momentos que te provocan estrés en tu día y cómo, al hacer pequeñas modificaciones o cambiar hábitos fijos, puedes convertir esos momentos negativos en otros más positivos. Estos son los consejos de Ruby; pruébalos durante los días que quedan de la masterclass y trata de mantener uno o más a largo plazo: 

  

1. Despiértate 10 minutos antes 

“En vez de echar mano del móvil en cuanto te despiertes, dedica los primeros 10 minutos del día al mindfulness”. Vuelve a ver el vídeo del día 1 para refrescarte la memoria.  

  

2. Un café o té consciente 

“Presta atención al primer café o té de la mañana en vez de bebértelo sin más. Puede que te invadan algunos pensamientos, pero sigue devolviendo la atención al sabor del café o el té. Recuerda que solo unos segundos tienen un efecto muy positivo en el cerebro”. 

  

3. Convierte el trayecto hasta el trabajo en un momento consciente 

“Si estás llevando a los niños al cole, esperando al autobús o conduciendo hasta la oficina y notas cómo te invade el estrés, concéntrate en los pies sobre el suelo o en algo que tengas en la mano. Si sigues con nervios porque vas a llegar tarde, céntrate en esa sensación de nervios”. 

  

4. Olvídate del día de trabajo antes de ver a tu familia 

“No mezcles tu día fuera de casa con tu familia. De camino a casa o cuando estés en la puerta, concéntrate durante un minuto en los sonidos que percibes y sal de tu cabeza. Al hacerlo, dejas de ser la persona que eres durante el día y te transformas en la que habla con su familia en casa y les presta atención”. 

  

5. Cambia los pensamientos a la hora de dormir 

“Cuando estés en la cama, deja el móvil, apaga la TV y practica durante tres minutos. Acuéstate y permite a tus pensamientos que hagan lo que quieran por última vez: obsesiónate, planea, preocúpate, enfádate. Transcurrido ese minuto, céntrate de nuevo en la respiración durante 60 segundos y, durante el último minuto, respira recorriendo tu cuerpo de la cabeza a los pies y deja que te invada el sueño”. 

LA TAREA DE HOY: Mindfulness para hacer frente a la insatisfacción

Muchos de nosotros, cuando tenemos que hacer frente a un desafío, nos centramos en resolver el problema, en buscar una solución. Pero entre esos dos puntos, el problema y la solución, hay un hueco. Solemos centrar la mayoría de nuestra energía en cerrar ese hueco sin entender que hay huecos que no se pueden cerrar. Este ejercicio te ayudará a plantearte tus pensamientos desde otra perspectiva. 

  

Escribe lo siguiente y, después, analiza tus respuestas: 

  

*Lo que quieres, pero no puedes tener 

*Lo que tienes, pero no quieres 

*Lo que crees que te haría feliz 

*Por qué sabes que no te hará feliz 

 

Todos necesitamos una manera de lidiar con el estrés de la vida y, por eso, el día 4 de nuestra masterclass habla sobre cómo usar el mindfulness para plantarle cara al estrés cuando te invade en momentos precisos.