Admirar el arte: cómo puedes relajarte y aprender al mismo tiempo

¿Recuerdas a tus padres llevándote a rastras a un museo cuando era lo último que tenías ganas de hacer? Pues bien, en realidad tus padres tenían una buena razón, porque admirar el arte es igual de beneficioso para los niños que para los adultos.

 

Es la forma perfecta de olvidarse de las preocupaciones diarias: cuando te adentras en otro mundo, te relajas de verdad. Puedes aprender muchas cosas, ya sea dándote otra perspectiva de las cosas o ayudándote a comprenderte mejor a ti mismo y al resto de personas. Los grandes pensadores de la historia ya lo sabían: sin arte, no hay vida.

 

El mundo es una obra de arte y se puede entender mejor a través de la poesía que a través del pensamiento racional

Lammer Kamphuis

El filósofo neerlandés Lammer Kamphuis escribió en su tesis: “El mundo es una obra de arte y se puede entender mejor a través de la poesía que a través del pensamiento racional”. Y no podía tener más razón. Visitando museos y exposiciones, viendo películas, leyendo literatura y escuchando música aprendes sobre el mundo y sobre ti mismo. El arte nos ayuda a nosotros y a nuestros hijos con los problemas de cada día, es relajante y es una forma saludable de escapar de nuestras ajetreadas vidas durante un rato.

 

1. Tiene un efecto terapéutico

Otro filósofo moderno, el británico Alain de Botton, destaca que el arte puede tener un efecto terapéutico, y desarrolló, junto con John Armstrong, el libro y el sitio web complementario El arte como terapia. En el libro, presentan 150 obras de arte distintas que pueden ayudarnos en diferentes aspectos de nuestras vidas, desde encontrar la felicidad hasta mantener buenas relaciones o aceptar nuestra propia mortalidad. Según Button, el arte puede ayudarnos con las grandes preguntas existenciales y nos relaja durante las épocas de preocupación y estrés.

 

2. Es superior a ti

El difunto filósofo alemán Martin Heidegger contemplaba el arte de una forma distinta cuando decía que nos aporta una experiencia que es superior a nosotros mismos. Tradicionalmente el arte solía consistir en crear una representación fiel de la realidad. La naturaleza muerta, los paisajes y las personas se plasmaban de la forma más precisa posible, mientras que más tarde el arte se convirtió en algo mucho más abstracto. El arte te proporciona una realidad completamente distinta de la que ya conoces y, por lo tanto, te hace pensar.

 

3. Te ayuda a ver las cosas con ojo crítico

En el fondo, el arte es una forma de expresar críticas de problemas sociales y eso también te hace pensar. Nos da lecciones de historia, otras culturas y países, y nos abre un mundo que normalmente no veríamos si el arte no existiera. El filósofo Albert Camus decía lo mismo, pero sobre la literatura. “En una novela, puedes mostrar un mundo alternativo y el arte puede ser una forma de protesta no violenta”.

 

4. Te ayuda a entenderte mejor

Lamentablemente la vida no viene con un manual de instrucciones, así que tenemos que apañárnoslas con lo que podemos aprender de nuestros padres, la escuela y el entorno que nos rodea. Una premisa que puede resultar un tanto difícil. Las decisiones que debemos tomar, nuestros problemas y la búsqueda de la felicidad pueden entrar en conflicto, y es fácil sentirse solo como resultado de todo ello. Pero el arte te permite darte cuenta de que no eres el único que se siente así y te ofrece consuelo. Proporciona ideas, ofrece reconocimiento y nos enseña que todos somos iguales. Y lo que es mejor aún, el arte nos ayuda con las grandes preguntas existenciales como: “¿Quién soy?” y “¿Quién quiero ser?”

 

5. Crear arte es una forma excelente de relajarse

Cada vez son más las personas —incluso los que no lo han vivido de cerca desde la infancia y no tiene una habilidad natural— que están descubriendo los beneficios de crear arte por sí mismos. Por ejemplo, ¿sabías que un ritual de escritura diario puede ser muy beneficioso? Te ayuda a mantenerte con los pies en la tierra, te proporciona más conocimientos y una mayor conciencia, y estimula la parte creativa del cerebro. Esta es también la razón por la que los libros de colorear para adultos son tan populares últimamente. Si pruebas cualquiera de las dos actividades, notarás que te sientes más feliz. Te ayuda a vivir más el momento e incluso puede influir de forma positiva en tus niveles de energía y en el sueño.