15 formas de sentirte bien trabajando desde casa

Trabajar desde casa te da mucha libertad, pero en ocasiones puede resultar un poco agobiante. La mayoría de nosotros trabajamos en oficinas y estamos acostumbrados a los horarios y a las interacciones sociales intrínsecas a estos horarios, así que, cuando nos encontramos delante de una pantalla de ordenador y de un sofá (y nada más), no sabemos muy bien cómo enfrentarnos a la situación. Gracias a estos 15 consejos conseguirás aprovechar el tiempo al máximo en casa.

 

 1. Asígnate un espacio de trabajo en tu casa

Elige un espacio que vayas a usar única y exclusivamente para trabajar. Tanto si tienes la suerte de contar con un despacho en tu propia casa como si solo es una esquinita de la mesa del comedor o un rincón del sofá, convierte ese espacio en tuyo y «ve a trabajar» ahí cada mañana. Trata de mantener este espacio lo más limpio y ordenado posible, para no tener la tentación de ponerte a ordenar y perder el tiempo.

 

2. Vístete

Lo más sencillo que puedes hacer para ponerte en modo trabajo y conseguir que la jornada sea un éxito es vestirte por la mañana. Parece una tontería, pero psicológicamente te prepara para un día productivo. No obstante, eso no significa que tengas que ponerte lo que llevarías a la oficina. Sirve incluso un conjunto para estar por casa con tal de evitar el pijama.

 

3. Organiza los días

Si tienes la mesa a 5 pasos de distancia, ¿qué necesidad hay de levantarse pronto? Los estudios dicen que tener establecidas unas rutinas diarias influye positivamente en la salud mental, en el sueño e incluso en el peso.

 

Si te sientes un poco perdido, prueba a comenzar y terminar de trabajar cada día a la misma hora, simplemente. Fija una hora para comer, incluso ponte una alarma en el calendario para recordarte que pares para el almuerzo. Aplicando estas sencillas reglas, encontrarás un ritmo de trabajo que te funcione.

 

4. Crea una lista de canciones que te motive para trabajar

Si pones el mismo tema al comienzo de cada jornada laboral, pronto se convertirá en un catalizador para el cerebro, que te indicará que es hora de ponerse a trabajar. Puedes poner música de lo más variado: a algunas personas les gusta la música ambiente relajante, y otras prefieren la música cargada de sentimiento.

 

5. ¡Hidratación, hidratación y más hidratación!

Al trabajar desde casa, es fácil olvidarse de beber suficiente agua, lo cual puede conducir a que te encuentres mal según avanza el día. Entre los trucos que pueden ayudar se incluyen la rutina ayurvédica de empezar el día con agua caliente con limón (que también ayuda a controlar los antojos de dulce) y tener siempre una botella o jarra de agua rellenable en el escritorio. Si el sabor del agua te aburre, relájate con un té con hielo.

 

6. Conecta

Mientras estés trabajando desde casa, es importante que no te sientas aislado de compañeros y amigos. Busca momentos para hablar con la gente, ya sea un café virtual de 10 minutos con tu equipo a primera hora de la mañana o una pausa después de comer para escribir a tu mejor amigo.

 

7. Haz descansos productivos

Hablando de descansos, es muy importante incorporarlos al horario, para no acabar perdiendo el tiempo mientras se supone que deberías estar trabajando. Prueba la técnica Pomodoro para ayudarte a concentrarte: 4 tandas de 25 minutos de concentración y 5 minutos de descanso, con un descanso después, más largo, de 15 minutos. No olvides hacer ese descanso lejos del escritorio, para no caer en la tentación de prolongarlo durante el tiempo de trabajo real.

 

8. Estírate

Pasar muchas horas sentado puede pasar factura a tu espalda y a tu postura. Dedica algunos momentos a estirar suavemente la espalda, el cuello y los tendones. Puedes incorporar a tus descansos algunos movimientos circulares de cuello y hombros, aprovechar para estirarte hasta tocarte los dedos de los pies de vez en cuando o incluso terminar el día con una suave secuencia de yin yoga.

 

  

9. Come sano

Tener la cocina tan cerca puede incitar a estar todo el día picando entre horas. Reprime esas ganas preparando un almuerzo delicioso y ligero, como por ejemplo, una ensalada de col rizada o un supertazón de quinoa. Llena la despensa de aperitivos saludables. ¿Necesitas más ideas de recetas sanas? Encuéntralas aquí.

 

10. No olvides respirar

Respirar es una de las cosas que hacemos de forma más automática, pero también una de las más importantes. Además de mantenerte vivo, la respiración trabaja a contrarreloj para hacerte sentir tranquilo y centrado.

 

Si te sientes ansioso o distraído, prueba la respiración del cuadrilátero o “Box Breathing”. Inspira profundamente contando hasta 4, aguanta la respiración 4 segundos, espira contando otra vez hasta 4 y aguanta de nuevo la respiración 4 segundos. Repite este ejercicio entre 3 y 5 veces hasta que tu mente esté en calma. ¿Te sientes un poco decaído? Prueba esta vigorizante rutina respiratoria.

 

11. Sé creativo

Aprovecha estos momentos para pensar de un modo distinto. ¿Te encanta dibujar? Deja un cuaderno y lápices en el lugar donde te tomes los descansos para así animarte a alejarte de las pantallas. Y lo mismo con esa guitarra que sigues planeando tocar algún día. El journaling, las manualidades o incluso la cocina pueden sacar partido al mismo espacio creativo de tu cerebro.

 

12. Ejercicio

Sabemos que lo has oído millones de veces, pero al margen de los obvios beneficios físicos que tiene el ejercicio, el deporte es también una herramienta fundamental para mantenerte de buen humor. Busca tiempo para ejercitarte cada día, tanto si realizas unos estiramientos al levantarte como si haces flexiones durante los descansos o terminas con una sesión de Pilates.

 

13. Busca un rato para meditar

La meditación tiene incontables beneficios, ya que puede tranquilizarte, darte un propósito y ayudarte a ver con claridad todos aquellos retos a los que te estés enfrentando. Dedicar cinco minutos a meditar cada día puede hacer maravillas, aunque parezca poco.

 

14. Date un capricho

Una de las ventajas de estar en casa es que nadie (a excepción de tus seres queridos o compañeros de piso) tiene por qué verte durante el día. Aprovecha al máximo esta situación dedicando el tiempo que estás en casa a mimarte con todo lujo de detalles. ¿Tienes un par de horas libres sin tener que atender a ninguna conferencia telefónica? Pues aprovecha ese rato para ponerte una mascarilla de tela. ¿Te duele algo? Date un buen automasaje. No importa lo que signifique para ti el sentirte bien en casa: ahora es el momento de probarlo.

 

15. Recógelo todo al final del día

Es muy importante establecer límites estrictos entre el tiempo dedicado al trabajo y el tiempo para uno mismo. Al final del día, recoge tus cosas para enviarle a tu cerebro una señal clara de que el día laborable ha terminado. Aparta el portátil, ordena los papeles y ¡hasta mañana!

 

Y como extra: date una recompensa

Trabajar desde casa no debe sentirse como una carga. Celebra el final de la jornada laboral con algo que te haga sentir que has sido productivo. Puede ser desde una vigorizante sesión de ejercicio hasta una llamada a un ser querido o un buen baño. Ahora apaga el ordenador y relájate. Te lo has ganado.