Come de un modo inteligente con los siguientes consejos de un profesional

Comer es una necesidad, pero hacerlo de un modo inteligente es un arte.

Francois de la Rochefoucauld

Comer de un modo inteligente es un arte. Mi filosofía es que todas las personas deben encontrar un equilibrio entre el movimiento y la nutrición. En este articulo explicaré mi visión, mis conocimientos sobre la salud y algunos consejos para ayudarte a mejorar tus hábitos alimenticios y mantener este importante equilibrio.

 

Sentirse bien en el propio cuerpo

Una cosa importante que he aprendido es que puedes lograr resultados sin tener que imponerte restricciones extremas a ti mismo. Soy una persona feliz y enérgica por naturaleza y esto se debe en parte a que controlo mis hábitos de nutrición y comida y soy consciente de los que hago. Creo que todas las personas tienen derecho a saber por qué comemos y cuál es la mejor manera de hacerlo. Todo el mundo se merece a sentirse bien consigo mismo. Por eso, me complace compartir los siguientes consejos.

 

Come lo que te gusta

En un principio puedes comer todo lo que te gusta, mientras seas consciente de cuánto puedes comer de ello y por qué. A la mayoría de las personas no les viene de más saber algo más sobre la nutrición. Cuanto más sepas, tanto mejor cuidarás de tu cuerpo y cuanto mejor cuides tu cuerpo, tanto más sano te sentirás.

En mi libro no presento una dieta, sino que ofrezco información sobre tu patrón de alimentación. Se trata de tener en cuenta el valor nutritivo y las calorías de tus comidas y, de este modo, todos pueden encontrar el equilibrio óptimo.

 

No hay dos personas iguales

La medida en que te mueves, comes y haces ejercicio depende de ti mismo y esto también es válido para tus objetivos específicos.

Observa con ojo crítico tu patrón de alimentación y cuánto puedes moverte en un día determinado. Mira a ver si eres consciente de cuántas calorías quemas en comparación con cuánto estás comiendo. Si sabes esto, habrás ganado media batalla, ya que:

Si comes más calorías de las que quemas, ganarás peso.

Si comes menos calorías de las que quemas, perderás peso.

 

 

Los alimentos como fuente de energía

Te recomiendo que dejes de lado las comidas copiosas y con muchas calorías y optes por platos más pequeños que tengan menos calorías. Es bueno comer, por ejemplo, un buen desayuno, puesto que puedes gastar esta energía durante el resto del día.

Si eres un deportista fanático, te recomiendo que comas una comida rica en hidratos de carbono unas 2-3 horas antes de empezar, ya que tu cuerpo no empieza a utilizar los hidratos de carbono hasta 2 ½-3 horas después de haberlos comido y son la fuente principal de energía para el cuerpo. Si sigues esta norma, tendrás suficiente energía al hacer deporte y, por eso, quemarás los hidratos de carbono de un modo eficiente. Si no puedes comer estos hidratos de carbono, toma un plátano unos 30-45 minutos antes de hacer deporte o bebe una bebida isotónica para aportar azúcares que podrás quemar durante el ejercicio.

 

Amplía tus conocimientos sobre la nutrición

Intenta aprender más sobre los hidratos de carbono, las proteínas, las fibras, las grasas, las vitaminas y los minerales. ¿Cómo funcionan? ¿Cuánto necesitas al día? Cuando sepas esto, podrás decidir qué alimentos te aportan la nutrición que necesitas. Y después podrás empezar a crear tu propia comida sabrosa y equilibrada.

 

Procura hacer ejercicio

Intenta moverte el máximo posible. Acude al trabajo en bicicleta en vez de tomar el tranvía. Anda al supermercado en vez de coger el coche. Esfuérzate por caminar una hora como mínimo dos veces a la semana. No solo quemarás calorías, sino que también relajarás tu mente, ya que el cuerpo ha sido creado para moverse.

 

No sigas una dieta, sino un estilo de vida

Llevo más de diez años haciendo deporte y en ese periodo he intentado todas las dietas habidas y por haber. Todo, desde comer solo una vez al día a comer mucho menos y hacer mucho más deporte de lo normal; lo he probado todo. De pequeño era gordo y también un comedor emocional. Esta es la razón principal por la que disfruto hablando con gente joven sobre la nutrición y cómo pueden lograr el equilibrio en su vida.

No debes considerar tu nuevo patrón de comida como una dieta, puesto que esto es uno de los principales errores que se puede cometer. Seguir una dieta durante un tiempo, obtener los resultados deseados y volver a los viejos hábitos; todos lo hemos sufrido. Es una pérdida de tiempo. Date tiempo para conocer tu cuerpo y lo que necesita y luego decide que es lo que puedes aguantar a la larga.

 

Todo gira en torno al equilibrio

Tú decides tu propio equilibrio. Invertir tiempo en ti mismo es fundamental y esto también es una realidad con respecto a la comida y el ejercicio. Imagínate que comes alimentos deliciosos, haces deporte o te mueves lo suficiente e incluso bebes de vez en cuando un vaso de vino sin sentirte culpable. Eso es lo que llamo disfrutar de la vida.

 

Presta atención a tu cuerpo

Tras unas semanas de ser consciente de cómo alimentas tu cuerpo y de cuánto te mueves, empezarás a ver y notar los resultados. Observarás que tu cuerpo y tu mente se sienten más relajados y que puedes decidir lo que comes y cuando lo haces. Este conocimiento te hará sentir en paz; una tranquilidad que podrás transformar en energía positiva.