Lavarse las manos: Cómo convertir tu rutina en un momento para ti.

En la situación actual, el lavado de manos se ha convertido en algo que practicas casi automáticamente para mantener a raya a los desagradables virus y bacterias. Pero no tiene por qué convertirse en un fastidio - practicado cuidadosamente, el lavado de manos puede convertirse en un momento gratificante, para conectar con nuestro interior. A continuación, encontraras unos simples consejos para convertir esta rutina diaria en un momento gratificante.

 

La rutina perfecta

Primero, asegúrate de que estas lavándote las manos correctamente. La Organización Mundial de la Salud ha publicado un proceso de once pasos para garantizar tu salud y seguridad.

 

No es tan complicado como parece. Primero mójate las manos, luego aplícate una cantidad abundante de jabón de manos, frótate las manos palma con palma. Entrelaza tus dedos y frota hacia adelante y hacia atrás para llegar a todos los rincones. Después frota las palmas de tus manos con los dedos entrelazados, frótate el dorso de los dedos de una mano contra la palma de la mano opuesta, manteniendo unidos los dedos. Frótate los dedos pulgares y la punta de todos los dedos con un movimiento de rotación. Enjuágate las manos y listo. Recuerda secarte con una toalla limpia, que podrás usar para cerrar el grifo y evitar que los gérmenes se adhieran.

 

Hazlo más ameno

Hacer todo esto, debería llevarte al menos 20 segundos. Esto se explica comúnmente como dos rondas de "Feliz cumpleaños", pero con el generador de canciones para el lavado de manos, puedes adaptar tu canción de karaoke favorita al tiempo que lleva lavarte las manos correctamente.

 

Date un capricho

Así que el lavado se te ha dado bien, ¿y ahora qué? Puedes notar que todo este jabón y agua están afectando a tu piel. Puedes sentir las cutículas secas y agrietadas, o como tu piel se ve un poco áspera alrededor de los bordes. En estos casos, es importante recurrir a un bálsamo nutritivo para las manos que contiene emolientes para calmar la piel lavada en exceso.

 

Para un punto gratificante extra, disfruta de un masaje de manos. Aplica el bálsamo en las palmas de las manos, luego trabaja el bálsamo alrededor de la mano con la punta de los dedos. Con el pulgar, aplica presión sobre la palma de la mano, frotando profundamente para estimular el músculo y calmarlo después de un día de trabajo. Ábrete camino hacia el área sensible entre el pulgar y el índice, masajeándolo suavemente para activar el punto de presión que se encuentra ahí. Entonces, pellizca la zona entre tu dedo pulgar e índice con la mano opuesta y masajéala para aliviar la tensión acumulada. Finalmente entrelaza tus dedos y extiéndelos para realizar un estiramiento.

 

Ya te has lavado y masajeado las manos, ¿buscas un extra? Prueba con a una manicura mindful en casa. Tus manos se sentirán cuidadas y mimadas, ¡y tú también!