Una guía práctica para la paz interior

Paz interior: lo queremos todo, el problema es conseguirlo Antes de que te pongas a buscar en Internet un retiro en silencio o un gurú para tu vida personal, te animamos a que pruebes primero estos consejos. Te darás cuenta de que la paz interior no está tan lejos como parece.

 

Lo primero: ¿qué es la paz interior?

Solo con escuchar esa expresión nos vienen a la mente imágenes de calma e iluminación. ¿Pero qué es la paz interior para ti? En general, lo que entendemos como paz interior es una sensación de armonía, de bienestar emocional y de culminación vital. Es un lugar dentro de ti lejos de las influencias externas como el dinero, las relaciones o el trabajo. Cuando tienes una sensación de paz interior, aceptas las cosas como son y, lo que puede ser más importante, te aceptas como eres.

 

Por qué la paz interior es tan importante

Como consecuencia de la velocidad a la que se mueve la vida actual, todo a nuestro alrededor está en continuo cambio. Nos bombardean con información y nos obligan a adaptarnos a distintas circunstancias a un ritmo insoportable. Cuando encuentras la paz interior, encuentras tu núcleo: un refugio seguro que te mantiene con los pies en la tierra, sin importar lo que pasa a tu alrededor. Tu felicidad deja de depender de las cifras de tu cuenta bancaria o de las opiniones o expectativas de otros. Este lugar de paz interior te permite ser más amable contigo mismo y con el mundo en general.

 

¿A que suena genial? Te revelamos además otro secreto: puedes alcanzar este objetivo con solo unos pequeños cambios en tu rutina diaria. Intenta aplicar estos consejos a tu vida y empezarás a notar una sensación de paz en la mente, el cuerpo y el alma.

1. Practica yoga a diario.

Ya sabes la fe que tenemos en el poder del yoga para mejorar tu vida. Ahora podemos sumar otra ventaja: te ayuda a encontrar la paz interior. Al animarte a escuchar a tu cuerpo y a silenciar la mente, el yoga promueve la unidad y la aceptación propia.

 

2. Empieza a meditar.

Lo mismo ocurre con la meditación. Centrarte en tu respiración y dejar que tus pensamientos fluyan sin juzgarlos fomenta el silencio interior: un lugar dentro de ti mismo donde puedes simplemente “ser”. Eso es todo lo que necesitas.

 

3. Regálate un buen baño.

Los beneficios físicos y emocionales de darse un baño largo y relajado están de sobra probados. Los baños normalmente son más relajantes que una ducha rápida (tanto para la mente como para los músculos) y al darte el tiempo suficiente para mimarte un poco más, estás haciendo una inversión en ti mismo. Todas estas cosas pueden fomentar la paz interior.

4. Escríbelo.

A veces, para conseguir silencio interior (que a su vez lleva a la paz interior) necesitas sacarlo todo del sistema. Escribir es una excelente manera de conectar con tus pensamientos y dejar que fluyan. ¿Quieres saber cómo? Lee este artículo.

 

5. Simplifica tu espacio.

¿Has notado la sensación de calma que te invade cuando todo a tu alrededor está organizado? Ordenar tu casa te ayuda a eliminar de tu vida las cosas materiales que no necesitas, y sus efectos sobre la mente son parecidos. La paz exterior fomenta la paz interior.

 

6. Haz una desintoxicación digital.

En un reciente estudio realizado por Scope en el Reino Unido y publicado en un artículo de Psychology Today, 1500 usuarios de Facebook y Twitter participaron en una encuesta sobre los efectos de las redes sociales sobre la salud mental. Un increíble 60 % de ellos admitió que Facebook y/o Twitter les causaba una sensación de ineptitud, mientras que el 62 % afirmó que sentían envidia al comparar sus vidas con lo que veían en las redes sociales. Compararte con los demás es uno de los mayores obstáculos para alcanzar la paz interior: tienes que desconectar de vez en cuando.

 

7. Relájate.

Este último consejo abarca muchas cosas. Desde encender una relajante vela aromática antes de irte a la cama hasta tomarte el tiempo necesario para preparar y comer con conciencia plena, reducir el ritmo te ayuda a vivir en el momento. Cuando dejas de estar anclado en el pasado o preocupado por el futuro, la paz interior no tarda en llegar.